Estando hace unos meses en El Cairo al comienzo de la noche, vi algo pintoresco. Los coches no encendían ningún tipo de alumbrado aunque las calles no tuvieran el que les correspondía.
Me sonaba a algo conocido, claro, pero, por curiosidad pregunté a uno de nuestros amigos Cairotas. Se echó a reir y dijo que la versión que él conocía es que "no se encendían las luces para no molestar".
Aquella versión me gustó y traté de recordar cuál era la versión que se daba en mis recuerdos de Marruecos.
Pues, la verdad, no encontré nada. No se encendían las luces porque... no se encendían. A lo mejor es que al conductor no le hacía falta.
Pero algunas veces, esa 'no falta' era una falsa apreciación porque recordaba cómo en la rotonda en la que estuvo en principio la paloma, en el "control de Tánger", tuvimos que bajar de casa aprisa y corriendo porque un Renault-18, de color oscuro, se metió en la fuente
En otra ocasión, viniendo muy tarde, pero tarde de verdad, en una noche de luna nueva, por la carretera de Larache a Tetuán, vimos delante de nosotros una sombra. Grande y que marchaba despacio.
Tengo el recuerdo claro de que aquella carretera, en muchos de sus trozos, tenía una separación bastante oscura entre el asfalto y la tierra del arcén. Me fui acercando poco a poco a la sombra y con las luces lo más bajas posibles porque tenía claro que podía deslumbrarle aún desde atrás.
Era un camión. típico de los de entonces, "BMC" -o bien pudiera ser un Berliet- cubierto con una lona que, al llegar a sus proximidades, ¡encendió las luces de posición!.
Se lo agradecí porque me permitía adelantarlo con más seguridad.
Lo pasé y, en cuanto acabó el adelantamiento volvió a apagar sus luces.
Al día siguiente le pregunté a los amigos tetuaníes.
Me dijeron que muy probablemente estaría lleno de cacharros de cocina. Pero, ¿y por qué lo de las luces?.
Y ya, con un poco más de cuidado me hablaron de las diferentes tarifas que tenían los objetos en Marruecos según zona fiscal.
O sea, que andaba oculto, pero no era para no molestar....