lunes, 16 de marzo de 2026

La enana que quita multas...

 

Luego trataré de buscar la foto del sitio...
Me refiero al final de una carreterita que llevaba desde el sur de Rabat hasta la autopista que la unía a Casablanca.
Era -estoy hablando del 84- la única autopista del país y tenía su encanto. Por ejemplo, vi unas escaleras -caseras- sobre la mediana para pasar andando cómodamente de un lado a otrro.
Pero lo que cuento es más tierno.
REsulta que comprobé con gusto que mi manía de 'tocar' a la gente con la que hablo me facilitaba las relaciones en Marruecos. Creo que es uno de los aspectos que forman parte de la cultura marroquí y que noes citado normalmente.
Pues bien, yo tocaba de siempre y si mis habibis tocan, pues ya somos más de lo mismo.
Pero el caso es más gracioso. A ver, íbamos hacia Casa y habíamos atravesado Rabat por dentro de la ciudad. Como conocía esa salida la usé, con tan mala fortuna que me despisté y no hice el Stop propio del lugar.
Nada, un gendarme con su motazo parecía estar esperándome. Me para y empieza, de una forma educada y correcta, a regañarme...
Estoy a tres o cuatro metros del coche en el que vamos con la familia y veo de reojo que mi laila está en la ventanilla -dos años preciosísimos- llamándome.
Empiezo a andar hacia atrás, el gendarme me sigue en mi marcha y, cuando paso por la ventanilla cojo a la laila en brazos.
Sabía lo que iba a pasar. La chiquilla empieza a hacerle carantoñas al gendarme hasta que no puede resistirse.
La coge en brazos, la enana le hace gestos divertidos y el pobre hombre cae en brazos del encanto de mi hija.
De hablar del Stop pasamos a hablar de los chiquillos, etc. etc.
Total, de multa, ualu---