Estamos, creo, en plena "operación Estrecho" o algo así y, como tantas veces, he tenido ocasión de 'participar' desde lejos en el tráfago del tema.
Aixa, digámoslo así, se ha ido con su marido a Tetuán. Viaje nocturno, barco a las 4 de la mañana y llegada a nuestro tema pintoresco.
El Tarajal.
En cuanto ha pasado nos ha llamado diciendo que estaba allí. Que es donde deberíamos estar más de uno de los que nos gusta aquello.
Pero me he reido porque así, de paso, nos han salido mil y una anécdotas del paso de la frontera.
Por ejemplo, uno -que no había contado nunca- consistió en asistir, en cola de ventanilla, claro, a un suceso espectacular.
Estaban moviendo el terreno por encima de la zona de aduana. Un caterpillar D-8, o similar estaba empujando las piedras -la lastra, solemos decirlo en granada- y veíamos como en cada pasada empujaba hacia el corte del río un buen montón de piedras.
De pronto se para y, con un buen susto vemos cómo resbala de forma lateral hacia la zona de aparcamiento.
Está lejos, digamos 15 metros del muro oeste del aparcamiento, pero vemos que se acerca a este de una forma lenta pero continuada.
Miramos a los funcionarios que hay por allí y, claro, todas las actuaciones se quedan detenidas. Todos mirando al tractor
Lo curioso es que el tractorista está tranquilo. Sigue sentado en su asiento y parece esperar que aquello acabe.
Pero se sigue acercando y, al cabo de un ratito, se detiene. Y, entonces, sigue empujando las piedras.
A mi lado un señor mayor, con turbante y una chilaba de color saco me dice en castellano.
"Nunca había visto que la 'Suerte Mulana' fuera tanta suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario